El panel «Voces de Afroamérica», realizado el 11 de febrero, en el Centro Dulce María Loynaz, estuvo dedicado a examinar el legado de los africanos esclavizados y sus descendientes en la región en la actualidad.
Magdalena Coll presentó su libro El habla de los esclavos africanos y sus descendientes en Montevideo en los siglos XVIII y XIX, el cual constituye el resultado de una investigación realizada por la autora, desde la Lingüística histórica, que concursase en un premio de la Academia Nacional de Letras de Uruguay.
«Para 1791, la población africana en el país era del 30%, es un número muy alto demográficamente, que va descendiendo para 1829 para un 15%», precisó la autora. Además reveló que la esclavitud en Uruguay estuvo marcada por su carácter urbano, o sea se dedicaban fundamentalmente a las labores domésticas, puesto que en ese país no hubo plantaciones: «el 45 % de los hogares en Montevideo en 1820 tenían un esclavo».
La investigación consistió, a grosso modo, en revisar los documentos donde participaban los esclavos y esclavas —de origen congo—: las querellas judiciales, en donde acudían en calidad de acusados, mayormente, testigo y/o querellantes.








